Reseña de ImproSound II

10.03.2019

Llegar al conservatorio un sábado por la mañana siempre provoca una sensación extraña... Acostumbrada al habitual vaivén de gente durante los días de la semana, entrando y saliendo del edificio, con alumnos esperando o corriendo por los pasillos, profesores dirigiéndose a sus clases y padres o madres, esperando en el vestíbulo o en el patio para recoger a sus hijos, ... nada se parece a este escenario una mañana de sábado. Es fin de semana, y normalmente nos encontramos el edificio con las puertas cerradas, menos algunos sábados del mes. El pasado 2 de marzo fue uno de estos días de apertura durante la mañana, una mañana soleada y tranquila, y en vez de encontrarnos con el habitual bullicio de gente en el edificio, se respiraba tranquilidad, algunos alumnos subiendo y bajando por las escaleras y oyéndose de lejos algunos instrumentos.

Es el día de nuestra segunda edición del taller de ImproSound, y a las 10 de la mañana ya están los primeros alumnos en el aula. Desde el vestíbulo se escuchan algunas voces, risas, suenan las primeras notas de los diferentes instrumentos de los participantes. Me asomo y veo al profesor y a los alumnos con sus distintos instrumentos en un ambiento relajado, a pesar de no conocerse entre ellos y además ser de edades muy distintas. Un panorama que no deja de sorprender, ya que tanta diversidad en un mismo aula no es la imagen habitual en este centro. Al verlo no puedo evitar estar algo preocupada por estas diferencias de edad y de tipos de instrumentos. ¿Será posible realizar un taller en el que todos disfrutarán y aprenderán de manera provechosa?

Tras la primera edición, una de las participantes, Laura Fernández Juan, tuvo la amabilidad de mandarnos su reseña, en la que calificaba este taller con palabras como lúdico, práctico, cercano, cómodo y hablaba de un ambiente de seguridad y de confianza que permitía crear un canal de conversación.

Sentí la curiosidad de saber cómo sería posible tal reto, siendo la improvisación en sí un reto para la mayoría de músicos. Me quedé en función de fotógrafa y pude presenciar unos momentos realmente muy bonitos al ver como conseguía Ángel Girón una vez más crear este ambiente tan relajado, libre de miedo y de presión por equivocarse. Una de las sorpresas que me llevé fue darme cuenta de la cantidad de estilos de música moderna, pues en mi ignorancia musical no sabía ni de su existencia ni en qué se diferencian: Balada, Jazz, Blues, Swing... Cada uno de ellos con una escala concreta como base que les servía a los alumnos para improvisar, tanto solos como en conjunto. También me sorprendió la espontaneidad de las intervenciones, la rapidez con la que ellos aprendieron los mecanismos. Pero sobre todo asombraba la unión formada por todos ellos, tanto que parecía que llevaban tiempo tocando juntos. Contrabajo, guitarras, percusión, violas, piano y... la trompeta de Ángel, todos tan diferentes pero unidos por el ritmo y la pasión por la música.

Gracias una vez más, Ángel Girón, por tu gran profesionalidad y saber hacer. Te esperamos impacientes en la siguiente edición, Improsound III, el 6 de abril para poder repetir y seguir experimentando en el arte de improvisar.

Inscripciones para el siguiente taller en https://bit.ly/improsound

Información en la sección de "próximas actividades" o escribiendo a ampaisaacalbeniz@gmail.com.